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Cuenta regresiva: 90 días para el deadline de la primera ronda al MBA


Cuenta regresiva: 90 días para el deadline de la primera ronda al MBA

El MBA de Harvard Business School cierra su primera ronda el 8 de septiembre de este año, y otros programas, como Stanford y Wharton, tienen como fecha límite el 15 de septiembre. Esto significa que tienes menos de 3 meses, traducidos a 90 días, para preparar y enviar tu aplicación de admisión al posgrado en el 2021 si te interesa alcanzar la primera ronda.

Postular en primera ronda tiene varias ventajas. En la primera ronda los programas tienen todavía todos sus lugares disponibles, por lo que, sobre todo si tienes un perfil que aprovecha el tema de la diversidad (como es el perfil de un latinoamericano postulando a un MBA en el extranjero), tiene sentido llegar primero a la competencia. Otra ventaja de postular en primera ronda es que las universidades tienen todavía todo su presupuesto de becas disponibles, por lo que además de aumentar tus posibilidades de admisión, también tendrás más oportunidad de conseguir una beca.

Una desventaja de la primera ronda es que en general suele ser más competitiva. Es decir, la mayoría de los aspirantes que postulan en primera ronda, llegan bien preparados, puesto que llevan varios meses, o incluso un año, trabajando su proceso. De allí que el nivel de la competencia, especialmente para perfiles latinoamericanos, suele ser mejor que en las otras rondas.

Es importante que tomes en cuenta que si bien tiene ventajas el llegar primero, estas no son suficientes si tu perfil no está listo para postular en ese momento. La mayoría de los candidatos latinoamericanos postulan en segunda ronda, y los candidatos competitivos, conseguirán la admisión en ese momento. El apresurar tu aplicación, pensando que si no postulas en primera ronda, no vale la pena hacerlo, puede causar que cometas errores, o que tu perfil no sea tan bueno como podría llegar a serlo con un par de meses más de trabajo, y por esta razón pierdas la admisión. 

Recuerda que los MBAs no te permiten postular a sus programas más que una sola vez en el mismo ciclo de admisiones. Si te rechazan en primera ronda, no podrás postular en segunda, o solicitar que reconsideren tu aplicación porque hiciste algún cambio.

Los días pasan volando, y en este momento hay aspectos del proceso que ya debes tener listos, otros que estás justo a tiempo de comenzar a trabajar, y otros que debes ir considerando. En esta entrada te comentaremos qué elementos del proceso son vitales para que tu aplicación sea la mejor posible, así como consideraciones que debes tomar, para preparar tu proceso en los siguientes tres meses.

Así como consideraciones que debes tomar, para preparar tu proceso en los siguientes tres meses.

El programa y la Universidad

En este momento debes tener bien definido el programa, o los programas, a los cuales aplicarás. Esto implica, evidentemente, la Universidad en la que planeas estudiar. Pero a veces, en una misma universidad puede haber más de un programa o posgrado que te ayude a conseguir tus objetivos de carrera profesional: 

“Un error común en los aspirantes a un posgrado es que suelen concentrar todos los factores que inciden en su decisión en la elección de la universidad, y se olvidan casi por completo de que igual o más importante es elegir el programa que van a estudiar” (Borunda & Borunda, 2018).

Es importante que identifiques las razones detrás de la elección que tomaste cuando escoges un programa sobre otro. Si no lo has hecho, es hora de considerar si el programa seleccionado y la Universidad te aportarán las herramientas necesarias para alcanzar tu realización profesional. Este es el primer paso para que tu proceso pueda ser exitoso, ya que debes buscar hacer un match entre tu perfil y la institución. Ve más allá de consultar en páginas oficiales e investigar en foros, encuentra a la comunidad de estudiantes y academia y crea redes con ellos para tener insights precisos de lo que significa estudiar en tal universidad. Esto te ayudará a entender qué es lo que representa una escuela, más allá de su marca o prestigio.

Esta investigación te permitirá también poder enumerar las razones por las que el programa debería aceptarte, así como ser coherente y convincente en la manera en que tú y tus objetivos profesionales a largo plazo tienen afinidad con el programa específico que te interesa. 

El proceso de admisión

Para que puedas tener una aplicación bien sustentada, debes familiarizarte con cada parte del proceso y tomarlo como algo que se debe preparar con tiempo. Los 90 días que tienes son apenas suficientes para cumplir los requisitos de manera óptima, ya que no conviene que improvises o “vayas viendo” sobre la marcha. En la mayoría de las universidades latinoamericanas es común que puedas iniciar el proceso de admisión apenas un par de meses antes de que inicien las clases, y que los requisitos no sean muy rigurosos. No obstante, en estos posgrados competitivos, cada parte debe ser meticulosamente planeada y estructurada para que la escuela sepa por qué debe aceptarte a ti frente a tu competencia. Recuerda, después de todo que el porcentaje de aceptación de muchos de estos programas está por debajo del 15%. Incluso el MBA de Stanford, el más selectivo, tiene porcentajes alrededor del 5%. 

Para que puedas lograr que cada requerimiento te dé puntos para ser admitido, comienza a comprender que cada uno de ellos, por sí solos, cuentan una historia incompleta de ti y es tu trabajo el que estén coordinados para ofrecer una perspectiva atractiva y honesta de lo que verá el comité de admisiones.

“Una candidatura fuerte debe ligar de manera coherente y atractiva todos los requisitos y generar conversación entre ellos” (Borunda & Borunda, 2018).

La primera recomendación, entonces, es que definas qué versión de ti es la que vas a mostrar al comité , con tus vivencias, fortalezas, debilidades y contexto. Ahora, ¿qué es lo que debes preparar en estos 90 días?

Revisa los puntos que se abundarán en el siguiente video

Tu Curriculum Vitae

Esta es la base de todo el portafolio de admisión. Debe establecer, de manera breve pero suficientemente completa, cuáles son tus logros, tu experiencia, acreditaciones, qué habilidades tienes, qué proyectos has hecho y cuáles tienes en proceso. Ofrecerá, en primer lugar, un vistazo de tu perfil y de la historia que contarás para ser admitido. De allí que el punto principal es que contenga tus diferenciadores importantes, de manera cuantificable y medible, para destacar entre el resto de los aplicantes. Da un vistazo de qué debes y no debes mencionar en tu CV aquí.  

El contexto de la pandemia por Covid-19 ofrece una oportunidad sin precedentes para que tu perfil sea más competitivo. Lo que hayas hecho durante estos meses de confinamiento jugarán un papel especialmente único en esta primera ronda de admisión. En este tenor, puedes hacer voluntariado, aportar a la sociedad de distintas formas, o comenzar proyectos personales que, en otro momento, serían más complicados de realizar. Adicional a ello, todavía estás a tiempo de comenzar proyectos profesionales que hagan brillar tu perfil. Genera ideas, platícalo con tus superiores, toma la iniciativa. A pesar de que 90 días es, frecuentemente, poco tiempo para poner en marcha proyectos grandes, date la oportunidad de ser creativo, tomar mayor responsabilidad y hacer que las cosas sucedan.

En resumen, comienza a pulir y desarrollar tu CV o resumé, si no lo has hecho, y tenlo preparado para antes de la fecha límite.

Transcripts, Kardex o Tira de materias

Si bien no son documentos en los que tengas injerencia, o puedas cambiar o perfeccionar, los transcripts permiten a las universidades dos cosas. Como primer punto, dan el sustento que necesitan para asegurar que concluiste el grado académico necesario para estudiar. En segundo lugar, ofrecen un panorama de qué hiciste, en cuestión académica, durante los años de pregrado o licenciatura. Más que tu GPA, analizarán qué asignaturas cursaste, qué perfil buscabas crear, qué conocimientos debes tener y cuáles deberás desarrollar. Por ejemplo, Stanford reconoce como esencial haber tomado cálculo y estadística. Relacionado con el punto anterior, si no lo has hecho, tal vez es momento de inscribirse a un curso online de cálculo para tener expediente de ello.

Lo más importante que debes considerar acerca de los transcripts es que deben ser oficiales y estar traducidos al inglés. Este proceso debe iniciar en la Universidad donde estudiaste tu pregrado a licenciatura. Algunas de ellas ofrecen la traducción autorizada, pero en otros casos no. Debes investigar este punto, ya que el trámite te tomará tiempo, sobre todo si tienes que recurrir con un perito traductor certificado para que te haga una versión en inglés oficial. Por ello, toma las medidas necesarias para cumplir con este requisito básico.

Dado al actual contexto de COVID-19 muchas universidades permanecen aún cerradas. Monitorea la tuya, para ver qué puedes ir adelantando del trámite, y que cuando abran, puedas recoger inmediatamente tu registro. También, te recomendamos que, si es ya agosto, y aún tu universidad no te ha entregado tu transcript, escribe un correo al MBA al que vas a postular, para preguntar qué puedes hacer en caso que no tengas tu transcript a tiempo. 

Exámenes estandarizados

Los programas más competitivos te pedirán haber presentado dos tipos de exámenes: uno de inglés, representado por el TOEFL o el IELTS, y otro de habilidades de razonamiento cuantitativo y verbal, en su mayoría el GMAT o el GRE. 

En el caso de los exámenes de inglés, ten por seguro que te pedirán un puntaje mínimo, por lo que es urgente que lo presentes lo antes posible. Esto ya que se toma varios días recibir tu puntaje oficial y, en caso de que te falten algunos puntos, debes volver a presentarlo. En este caso, no tomes a la ligera estos exámenes de inglés y preséntalos, al menos, 60 días antes de la fecha límite, con lo que tendrás una holgura adecuada en caso de contratiempos.

En cuanto a los exámenes GMAT y GRE, si no los has presentado, debes tener presente cuál de ellos es aceptado en el programa, y, en caso de ser admitidos ambos, cuál examen es más adecuado a tu perfil. Es un mito muy esparcido entre los candidatos a MBA que el GMAT es el que deben presentar obligatoriamente, y que el GRE no les abrirá las puertas. Sin embargo, esto no es cierto. Debes abrir tu panorama, reflexionar en cuál de ellos puedes ser más competitivo, y comenzar a estudiar.

Recuerda que quedan 90 días, y aquellas personas ubicadas en los mejores percentiles de los exámenes han estudiado entre 80 y 100 horas antes de presentarlos. Si aún no te has comenzado a preparar para ellos, tienes poco tiempo para hacerlo, por lo que es esencial que entrenes de manera estratégica, para que aproveches al máximo los minutos que dediques a tu entrenamiento. Considera que los cursos intensivos, de unos pocos días, no funcionan. No obstante, si estás en un nivel bueno, puedes llevar tu estudio de manera ordenada, con apoyo de expertos en los exámenes que te podrán ayudar a hacer un plan personalizado para aumentar tu puntaje en la mayor medida posible, en el tiempo que ya tienes delimitado.

Finalmente, considera también que no tienes realmente los 90 días, sino que los resultados oficiales del GMAT y GRE toman hasta 21 días en llegarte. Si bien muchos MBA permiten que subas a la aplicación los puntajes no oficiales (los que recibiste el día de tu examen, al finalizar el mismo), otros requieren solamente los puntajes oficiales. Si vas a hacer tu GMAT o GRE muy cerca de la fecha límite de admisión, revisa la plataforma de la aplicación para ver si te piden que subas un pdf con tu score oficial, (el cual incluye el puntaje de AWA), o si puedes sólo incluir tus puntajes de la sección de verbal y quant. 

Cartas de recomendación

Las Universidades utilizan las cartas de recomendación como un factor de suma importancia para determinar tu admisión: “una carta de recomendación bien escrita, que elogie a un aspirante, puede ayudarle a destacar las cualidades que lo hacen sobresalir.” (Borunda & Borunda, 2019). De allí que, en este punto, ya debes tener una lista de posibles recomendadores. Incluso, ya debiste haberlos contactado y comentarles qué necesitas, por qué necesitas la carta de recomendación, para cuándo y cómo. 

Para escoger a tus recomendadores, Stanford (2020) ofrece tres puntos que, en general, son los esenciales

  • Tienen que conocerte bien, al haber trabajado y convivido dentro de los últimos tres años. Tu supervisor directo es ideal en este punto.
  • Deben proveer ejemplos e historias que demuestren las cualidades y habilidades que exponen en la carta de recomendación.
  • Lo más importante: pueden tomarse el tiempo de escribir una carta concienzuda, no genérica, que pueda definir por qué te recomienda.

En Latinoamérica, resaltamos, no existe la cultura de la recomendación. Normalmente a las pocas cartas que se piden no se les dedica tiempo ni esfuerzo, y tienden a ser genéricas y muy vagas. Incluso, los aplicantes buscan personas de prestigio que, a pesar de tener autoridad en determinado aspecto, no han tenido el contacto suficiente con ellos, por lo que sus cartas terminan siendo deficientes.

Tómate el tiempo de entrenar a tus recomendadores, de concientizarlos acerca de lo importante que es para ti que le dediquen tiempo y, sin entrometerte, de darle una guía de qué es lo que esperas de la carta y cómo debe estar desarrollada. Como tú no tienes en tus manos los recursos cronológicos de tus recomendadores, es fundamental que empieces a hacer esta labor lo antes posible.

Ensayos

En último punto, no por menos importante, están los ensayos de admisión o personal statements. Este será uno de los pocos espacios, además de las entrevistas, donde podrás hablar de ti directamente con el comité de admisiones. Los ensayos dan el sustento, a la vez que redondean, a la narrativa de tu proceso de admisión. Las preguntas que debes contestar están minuciosamente estructuradas para que las universidades vean qué tanto encajas con sus valores, con el perfil que ellas esperan, y qué les puedes aportar. Observa, por ejemplo, las preguntas que Harvard y Stanford han hecho a los candidatos: 

  • Mientras revisamos tu aplicación, ¿qué más quieres que nosotros sepamos para considerarte al MBA de la Escuela de Negocios de Harvard?
  • ¿Qué es lo que más te importa y por qué? ¿Por qué Stanford?

Si bien dan oportunidad a que hables de distintos temas, de ti depende cómo resaltas tu perfil y qué narrativa elegirás en tu candidatura. Recuerda, otra vez, que cada requisito ofrece una vista parcial de ti, y que es tu responsabilidad el que los coordines para que tengan coherencia, a la vez que seas atractivo para el programa. Aquí es importante que apliques la reflexión que te pedíamos al inicio: ¿qué objetivos a largo plazo son los que te llevaron a escoger determinado programa y Universidad? ¿qué parte de tu historia te han llevado al punto donde estás situado y cómo se traducen en tu aplicación a Harvard/Stanford/Wharton...?

Toma tu tiempo y no improvises, y busca retroalimentación antes de enviarla. 

Después de meditar sobre los puntos anteriores, toma en cuenta que este no es un proceso sencillo, demanda esfuerzo y dedicación. Las Universidades, después de todo, deben asegurar que aquellas personas que admiten tengan el mejor potencial y puedan aprovechar todas las herramientas que el programa les dará durante su estancia. Valora, entonces, que la ayuda de expertos en procesos de admisiones es un camino muy útil, para que tengas éxito y no arriesgues tu admisión. Si conjuntas un perfil competitivo con un coaching en admisiones, no solo tendrás mayores posibilidades de ser admitido, sino que puedes llegar a recibir ofertas de beca sustanciales.

Una última nota:

Debido a la situación de COVID-19, se espera que el proceso de admisiones que comienza en septiembre sea atípico y mucho más competitivo que en años anteriores. Por una parte, la crisis económica y la falta de empleo, hará que más personas consideren estudiar una posgrado para actualizar su perfil, y ser más competitivos para los pocos trabajos disponibles. Por otra parte, un porcentaje de los candidatos que recibieron la admisión para iniciar su posgrado en Agosto 2020, decidieron posponer su entrada. En algunos casos, las universidades les respetaron su lugar, por lo que hay un lugar menos para ofrecer para este año. En otros casos, no les guardaron su lugar, pero al haber sido ya admitidos una vez, y haber hecho el proceso exitosamente el año anterior, tendrán más posibilidades de ser exitosos en esta segunda ocasión. Por lo tanto, es muy importante que si tu objetivo es irte a estudiar tu posgrado en Agosto 2021, hagas todo lo que esté en tus manos para llevar un proceso inteligente y estratégico. 


Referencias: 

Borunda, A. & Borunda, C. (2018). Estrategia integral para ser admitido a posgrados competitivos. Coaching en admisiones por egresados de Harvard.. México: Scholastica. Disponible en https://www.amazon.com.mx/Estrategia-posgrados-competitivos-admisiones-egresados/dp/607980820X

Stanford. (2020). Application Process. Recuperado de https://www.gsb.stanford.edu/programs/mba/admission/application-process/