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Técnicas de estudio: ¿Qué son y cuál es la más adecuada para exámenes estandarizados?


Técnicas de estudio: ¿Qué son y cuál es la más adecuada para exámenes estandarizados?

¿Se te hace complicado estudiar? ¿Sientes que lees y lees y no retienes la información necesaria? Si ya tiene un tiempo que estudiaste, o realmente la escuela no fue lo tuyo, es probable que te hagas esas preguntas al momento de prepararte para un examen, especialmente los estandarizados como el GRE o GMAT. En caso de que esto te esté sucediendo, es mucho más probable que la razón detrás sea que tus técnicas de estudio no son las adecuadas, en vez de que “no seas bueno”. La mayoría de las personas no saben los métodos adecuados para prepararse, ya que solo “memorizan” o “repasan”. No obstante, hay herramientas y estrategias que puedes utilizar a tu favor para este momento.

En esta entrada te compartiremos estos tips y hablaremos sobre qué hacer y qué no hacer a la hora de estudiar y prepararse para un examen. Ya sea que quieras hacer una prueba de ingreso a algún trabajo, presentarás el GMAT para ser admitido a un MBA o estás en etapa de exámenes finales en la Universidad, podrás aprovecharlas: ¡son válidas en cualquier momento!

¿Qué no hacer?

Calidad vs cantidad:

Entre los estudiantes hay una creencia errónea que plantea que mientras más se repase mejor comprensión de los conceptos se tendrá, y se podrán obtener mejores calificaciones. No obstante, está demostrado que lo importante es cómo estudies, en vez de cuánto estudies. Sesiones de estudio demasiado extensas harán que pierdas la concentración, con lo que disminuirás tu retención y tu capacidad de aprendizaje. En pocas palabras: ¡estudia eficiente y eficazmente!

*Tip: Relaciona todo lo que aprendas con esta fórmula

Aprendizaje:

Concentración * Tiempo gastado

Imagina que estudias 8 horas el día antes del examen con una concentración de 3/10. Lograrás un trabajo de 24. Si estudiaras 3 horas con una concentración de 10, llegarías a un aprendizaje de 30. Por tanto, poco sirve estudiar mucho si no estás 100% concentrado, y da por seguro que mientras más estudies, menos atento estarás. 

Subrayar/resaltar y releer:

Es común que, al estar estudiando - sobre todo si lo haces con un libro físico - subrayes lo que consideres “más importante” y luego releas esos puntos después. A pesar de que pueda parecer algo positivo, ya que estás eliminando todo lo irrelevante del texto, es una técnica poco efectiva ya que la simple lectura no intensifica el aprendizaje. Esto, debido a que lo único que logras es memorizar el texto, en vez de comprenderlo e interiorizarlo. 

Estudio en masa/bloque:

Estudiar en masa implica estudiar y estudiar todo un tema hasta “dominarlo” - aunque en realidad es solo memorizarlo - y seguir al siguiente tópico, sin regresar a revisarlo (o solo hacer un check por encima al final). Cuando termines de estudiar, no dudes en que con trabajo te acordarás del 20% de lo que “memorizaste”. Estudiar en bloque es una técnica similar, pero esta no implica la memorización, sino la revisión del contenido de otra manera, como ejercicios. El problema sigue siendo que se revisa un solo tema y se pasa al siguiente, lo que no asegura que, al momento del examen, recuerdes lo primero que estudiaste.

Sobreestudiar (overlearning):

Cuando estás estudiando muy concentradamente, logrando aprender todo lo que tenías propuesto, es probable que te sientas animado y quieras estudiar más. ¡No lo hagas! Interioriza lo aprendido, repásalo una vez más y tómate un descanso. 

Y sobre todo: MULTITASKING

Retomando el punto de cantidad vs calidad, puede ser que consideres que eres muy bueno concentrándote en varias cosas a la vez. Lo que estás haciendo es quitarle parte de atención a una actividad en específico, y se la asignas a otra. Si este es el caso al momento que estudias, tu “nivel de concentración” - medido del 1 al 10 - se verá afectado. Con ello, tu nivel de aprendizaje también lo hará. Antes de decir “soy muy bueno haciendo mil cosas al mismo tiempo” di “le asignaré media hora a cada actividad”, y así le entragas 100% de tu atención: ¡lograrás más! 

¿Qué hacer? 

Una vez que sabes qué no es lo correcto, a continuación hay unos puntos importantes a considerar a la hora de estudiar. Lo importante a considerar en todo momento son dos cosas: tienes que hacer la curva del olvido lo más plana posible [1] e INTERESARTE en lo que estás aprendiendo. 

 

Crear y considerar una guía de estudio:

Necesitas hacer un tipo “temario” con los temas específicos que debes de dominar. Así, tendrás un control de tu avance y podrás enfocarte. Además, puedes anotar tu desempeño en cada tema, para saber en qué áreas te puedes esforzar un poco más o no. 

Pretest:

Antes de comenzar cualquier tema, especialmente si no conoces lo suficiente de él, haz un diagnóstico o “pre-examinación” de lo que se supone deberías saber. Ya sea que investigues algún quiz, prueba, o le pidas a un amigo que sabe más del tema que te pregunte. No es importante que en esa etapa respondas las preguntas correctamente, sino que te des una idea de lo que debes de saber al finalizar el estudio. Además, es posible tomes interés en el tema y lo repases más a fondo: ¡efecto deseable!

Lectura crítica:

Cuando leas no solo interpretas lo que leas. Cuando eras niño eso es lo primero que aprendiste: reconocer palabras, y, al menos, entender las ideas que habrá atrás. Debes de dar el siguiente paso. Contrasta lo que ya sabías con lo que hay en el texto, interprétalo con tu conocimiento previo, evalúa lo leído, compara, parafrasea, incluso, investiga un poco más. Esto se suele hacer en materias un poco más teóricas que las matemáticas o la física. No obstante, siempre puedes acceder a más conocimiento. ¡Hazlo!

Prácticas espaciadas:

No quieras estudiar todo en una única sesión de 7 horas. Concéntrate un tema durante media a una hora durante 7 días. Retendrás más, satisfacerás tus dudas y así no perderás todo tu focus. 

Autoevaluación y flashcards:

Aquí entran 3 técnicas de estudio. Cuando estés leyendo y aprendiendo, desarrolla preguntas tipo examen (dependiendo del examen que vayas a presentar), anótalas en unas tarjetas. De una lado escribe la pregunta y en el otro la respuesta: es decir, haz flashcards. Después, autoevalúate con ellas. 

Ahora, no solo es preguntarte lo que está en las flashcards y memorizar, sino pensar en tu respuesta. Incluso, dar un dato adicional relacionado cada vez que te hagas la pregunta. Este dato debe ser interesante y puede ser alguna aplicación, una teoría, incluso un capítulo de alguna serie donde se use el concepto. La curva del olvido se hará mucho más plana. 

Después, esta autoevaluación te recomendamos sea de esta forma: contesta las preguntas. Si las contestas inmediatamente, guárdalas y revísalas 3-4 días después. Si tardas un poco, con dificultad, guárdalas y revísalas al segundo día. Si la respondes mal, no la vuelvas a estudiar el mismo día. Aprende la respuesta, y contéstala el día siguiente. Después de unos cuantos días o semanas, tendrás los conceptos dominados.

Práctica no secuencial:

No nos referimos a que hagas una práctica no ordenada. Esta técnica es útil para materias prácticas, y se refiere a responder problemas relacionadas con el mismo tema, pero que no usen la misma estrategia repetitivamente. Problemas consecutivos no deben ser resueltos con la misma técnica, sino deben hacerte pensar qué conocimiento usar y cuál herramienta necesitas para solucionarlos. Es más efectivo, y replica la situación de un examen.

Conviértete en el maestro:

Estudia el tema como si lo fueras a explicar a otra persona, idealmente como si se lo fueras a explicar a un niño de cinco años. Esto obliga a que realmente sepas qué está sucediendo. Es fácil memorizar, pero es más complicado transmitir el conocimiento. Esta estrategia es excelente para cualquier asignatura, tema o área de estudios.

Un tip más:

Analiza de qué forma te es más fácil aprender. Esto incluye si eres más visual, creativo, auditivo o práctico. Si te gusta estudiar con ruido, con música, o en silencio total. Incluso, si te concentras mejor en el parque, o en tu casa. Esto te puede ayudar a relacionar tus recuerdos con situaciones en particular. Por ejemplo, si a la hora del GRE te aparece un problema de permutaciones (y no recuerdas bien la fórmula), puedes recordar que lo estudiaste en el parque N, y ese mismo día jugaste con unos perritos que pasaron por ahí. Esto traerá las memorias de ese día, y recordarás mejor.

Así, intenta aplicar estas estrategias concienzudamente y verás cómo retienes más y estudias mejor para dominar los temas del examen y obtener excelentes puntajes. 

Curva de olvido

[1] La curva del olvido es una relación entre lo que recuerdas y el tiempo que pasa. De acuerdo con la intensidad del recuerdo es el tiempo que pasa para olvidarlo casi por completo. Tiene la siguiente forma “teórica”, en la que la curva roja es un recuerdo normal, y la curva verde “an enhanced memory”, es decir, algo que se vivió con mayor intensidad. 

Fuente: Icez, Wikipedia

 

Referencias:

Kang, E. (2019). 5 Research-Backed Studying Techniques. Recuperado de https://www.edutopia.org/article/5-research-backed-studying-techniques

The Best Colleges (s.f.). 17 Scientifically Proven Ways to Study Better this Year. Recuperado de https://www.thebestcolleges.org/17-scientifically-proven-ways-to-study-better-this-year/

The Learning Center, University of North Carolina at Chapel Hill (s.f.). Studying 101: Study Smarter Not Harder. Recuperado de https://learningcenter.unc.edu/tips-and-tools/studying-101-study-smarter-not-harder/