¿En qué ronda es mejor aplicar al posgrado? Lo que debes de considerar

¡Se acerca la hora! Las Universidades Top de negocios ya han anunciado que comenzarán su primera ronda de admisión en menos de 3 meses para estudiar tu posgrado en el extranjero en los períodos que comienzan en el año 2021. Por ejemplo, la fecha límite para aplicar a la primera ronda MBAs de las Universidades de Negocios más prestigiosas como Harvard, INSEAD, Michigan (Ross), Stanford y Wharton es los primeros días de Septiembre, mientras que para otras escuelas igual de distinguidas, como Columbia, esta fecha es en Octubre. Es posible que el conocimiento de estas fechas te genere presión al querer aplicar en la primera ronda pensando, erróneamente, que ésta es, sin duda alguna, la mejor opción y la que te ofrece mayor probabilidad de ser aceptado. Por ello, en este artículo te compartimos puntos que debes considerar para decidir en qué ronda es mejor enviar tu portafolio de aplicación al programa que seleccionaste, así como estrategias puntuales para ir preparando la construcción de tu perfil. Si deseas ahondar más en este último punto, te recomendamos el siguiente artículo de nuestro blog.

Primera ronda con mayor tasa de aceptación

Sí, es cierto que la primera ronda es aquella donde los comités de admisiones, en su mayoría no en su totalidad, suelen aceptar un mayor número de candidatos. Es verdad, además, que compites contra un menor número de aplicantes. Analizar este dato de manera aislada puede llevarte a tomar una mala decisión esperando un resultado favorable. La razón de las tasas de aceptación no recae en qué ronda se aplique per se, sino en la calidad con la que los prospectos cuentan. Esto se traduce que en la primera ronda los perfiles que aplican ya son lo bastante sólidos para aspirar a ser admitidos.

Enviar tu portafolio de admisión a los comités en esta ronda reflejará tu seriedad así como tu previa planeación en tu proceso de admisión e interés primordial en su escuela, lo que puede llegar a influir en que no únicamente te den la aceptación, sino también te ofrezcan una beca. No obstante, el aplicar a posgrados competitivos requiere de un meticuloso desarrollo de tus diferenciadores, tanto profesionales como personales. Otro punto a favor, de estar listo para aplicar en primera ronda, es la oportunidad que tienes de prepararte para la segunda ronda de otros programas en caso de ser rechazado en los que ya solicitaste la admisión.

Comúnmente, los postulantes latinoamericanos presentan un error en cuanto al tiempo dedicado para su preparación y para llevar a cabo su proceso de admisión. Esto se debe a que los posgrados locales o nacionales no requieren tanto tiempo de planeación, bastando sólo con unos meses para armar todo tu portafolio y ser admitido incluso unas semanas antes del comienzo del programa. Sin embargo, al aplicar a posgrados competitivos, en Universidades de alto prestigio y reconocimiento global, es necesario que tu perfil sea construido de manera integral y atractiva para los comités de admisiones. Por lo anterior, si no te tomaste el tiempo necesario para ello, es preferible que optes por aplicar en la segunda ronda. 

Segunda ronda con candidatos menos preparados, más probabilidad de ser aceptado

Nuevamente, contar con esta información sin el panorama completo puede crearte falsas expectativas. Sí, normalmente, los candidatos más fuertes suelen aplicar en primera ronda, y los comités de admisiones están conscientes de ello. En segunda ronda la cantidad de aplicantes es mayor, lo que genera menos tasas de aceptación. Todos ellos serán comparados no únicamente con los candidatos de esta ronda, sino también entre aquellos que pasaron a la lista de espera de la ronda anterior, por lo que creer que al aplicar en segunda ronda evitaste el ser comparado con los candidatos de la primera es incorrecto. Además, las probabilidades de pasar a la lista de espera son menores que al aplicar en la ronda anterior. 

La segunda ronda es la mejor opción para aplicar si aún te falta trabajar en algunos aspectos para presentar un perfil sólido, pues no es tan apresurada como la anterior. Ten cuidado y no te dejes llevar por este mismo pensamiento para optar por aplicar en terceras rondas, ya que puede ser un tanto riesgoso al haber menos lugares disponibles y ser además, comparado con la lista de espera de las dos rondas anteriores. Terceras rondas pueden implicar, también, poca preparación y que el programa al que pides la admisión ni siquiera fue de tus primeras opciones. Adicional a ello, recientemente Harvard Business School anunció la eliminación de esta tercera ronda para algunos de sus programas, dejando así a muchos aspirantes con su portafolio de admisión en las manos. Asimismo, debes considerar que al ser aplicante internacional, la segunda ronda te da la holgura necesaria de tiempo una vez que recibiste tu carta de aceptación, para poder iniciar trámites de visas, seguros, con tu banco, vivienda, entre algunos otros.

Ya que tienes los elementos para evaluar en cuál ronda deberías aplicar dependiendo a tu grado de avance en la construcción de tu perfil, te proporcionamos consejos puntuales que te orientarán para definir si estás o estarás listo para tu solicitud de aplicación.

Consulta aquí las fechas límite de las rondas de admisión para entrar a un MBA en 2021.

¿Estás listo para tu solicitud de aplicación?

Preparación del idioma inglés

Al no ser egresado de una escuela donde la lengua primaria de instrucción fue el inglés, las Universidades te solicitarán como parte de tu portafolio de admisión validar tu dominio de inglés a través de un puntaje mínimo. Para ello, contempla que los puntajes oficiales pueden llegar a tardar hasta 3 semanas en ser enviados y que si no te sientes tan seguro de tu nivel, es probable que necesites realizar el examen más de una vez. 

Exámenes estandarizados GRE o GMAT

Estos exámenes le permiten a las Universidades determinar si podrás manejar el rigor académico del programa, además de medir tu nivel de razonamiento crítico, comprensión lectora, dominio de temas de matemáticas, entre otros aspectos. Recuerda que serás comparado contra miles de aplicantes que representan tu competencia directa, por lo que un buen puntaje en estos exámenes no es suficiente, sino que debe ser competitivo, es decir, estar dentro de los percentiles más altos. Por ello, es importante que te tomes el tiempo de preparación pertinente. Considera también que no todos los programas admiten los puntajes no oficiales que visualizas al finalizar el examen, ya que alguno de ellos exigen puntajes oficiales, que demoran entre 14 y 21 días en entregarse y enviarse a las universidades.

Cartas de recomendación

Este punto requiere de la intervención de un tercero, y debes estar consciente que tú no tienes control sobre los tiempos de ellos. Por ello te sugerimos destinar un lapso de preparación que contemple vacaciones, ocupaciones y otras tareas de tus recomendadores. Asegúrate darles el tiempo necesario para que preparen su carta, recalcando la fecha límite en la que requieras sean enviadas.

Transcripts o Kardex

Es expedido por la Universidad en la cual estudiaste la licenciatura o el pregrado, o de ser el caso también de la maestría, y es el documento donde se reflejan todas las materias que tomaste junto con tus calificaciones. Los programas a los cuales estás solicitando la admisión lo requerirán en inglés. Por ello es importante que, en caso de que la Universidad de tu licenciatura no lo expida de manera oficial en este idioma consideres que deberás mandar el documento con un perito traductor certificado que contenga el sello oficial de traducción. Contempla también los tiempos en que tardan en otorgar este documento, tanto la Universidad de la que egresaste como la traducción oficial.

Ensayos

Este requisito demanda un proceso de reflexión e introspección por parte del aplicante, por lo que es ingenuo pensar que en un sólo día podrás completarlo. Para empezar, debes tener tus objetivos a largo plazo bastante claros, al tiempo que los relacionas con el programa al que estás solicitando la admisión. Por ello, estos ensayos no recaen únicamente en el conocimiento personal, sino también en entender en profundidad el programa al que aplicas. Reserva un tiempo que contemple el proceso de creación pero también de revisión.

Estudiar un posgrado en el extranjero, si fue elegido estratégicamente, sin duda alguna te pone un paso más cerca de tu realización profesional, por lo que no debes tomarte a la ligera el proceso de admisión. Si en este punto del tiempo tu perfil es ya competitivo en cuanto a tus puntajes de exámenes estandarizados, tienes la certificación del idioma y construiste una narrativa coherente entre tus cartas de recomendación, ensayos y CV resaltando tus diferenciadores, no dudes en mandar tu solicitud en primera ronda. Si no es así, no arriesgues tu admisión, opta por la segunda ronda y continúa trabajando en tu perfil. En cualquiera de los casos, te sugerimos también acercarte a los expertos en coaching en admisiones a posgrados competitivos quienes evaluarán de manera objetiva tu perfil y además te ayudarán con estrategias y acciones específicas y puntuales en la construcción de un portafolio de admisión integral que asegure aplicaciones exitosas.



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